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Ensalada de tomate y mozzarella

Ensalada de tomate y mozzarella con orégano

Ensalada fresca de tomate y mozzarella con aceite de oliva, orégano y sal.
Preparación 15 minutos
Tiempo total 15 minutos
Raciones: 5 personas

Ingredientes
  

  • 750 g tomate
  • 385 g mozzarella Galbani
  • 15 ml aceite de oliva
  • 1.5 g orégano seco
  • 3 g sal

Preparación
 

  1. Consulta el paso a paso detallado que aparece debajo de la ficha de la receta.

Una ensalada casera sencilla de tomate y mozzarella, aliñada únicamente con aceite de oliva, orégano y sal. El resultado depende sobre todo de escurrir bien la mozzarella y controlar el líquido de la fuente para que quede fresca y jugosa, pero no aguada.

Antes de empezar

Esta receta ya ha sido probada en casa con buen resultado.

Utilizamos los 385 g completos de mozzarella. Inicialmente se habían calculado 375 g, pero la diferencia de 10 g es irrelevante para el plato y así evitamos dejar un pequeño resto sin utilizar.

No presentamos esta preparación como una ensalada caprese tradicional. Comparte el tomate y la mozzarella, pero esta es nuestra versión de casa, con orégano y sin albahaca.

Utensilios

  • Fuente amplia con tapa o cubierta reutilizable.
  • Colador.
  • Cuchillo bien afilado.
  • Tabla de cortar.
  • Papel de cocina limpio.
  • Balanza y jarra medidora.

Ensalada de tomate y mozzarella con orégano

Ensalada fresca de tomate y mozzarella con aceite de oliva, orégano y sal.

  • 750 g tomate
  • 385 g mozzarella Galbani
  • 15 ml aceite de oliva
  • 1.5 g orégano seco
  • 3 g sal
  1. Consulta el paso a paso detallado que aparece debajo de la ficha de la receta.

Paso a paso

1. Preparar el tomate

Vitro: no se utiliza
Fuente: todavía vacía
Tiempo: 5 min aprox.

Lava 750 g de tomate y sécalo bien.

Córtalo en rodajas de aproximadamente 5-7 mm.

Deben tener suficiente grosor para conservar bien la forma, pero resultar cómodas de comer junto con la mozzarella.

Si algún tomate suelta mucha agua al cortarlo, coloca las rodajas durante unos instantes sobre papel de cocina limpio y seca suavemente la superficie.

No las presiones ni las exprimas. Queremos conservar el jugo natural del tomate y retirar solamente el exceso de humedad.

2. Escurrir y cortar la mozzarella

Vitro: no se utiliza
Colador: completamente destapado
Tiempo: unos minutos, hasta que deje de gotear continuamente

Abre y escurre muy bien los 385 g de mozzarella.

Déjala en un colador durante unos minutos.

Estará lista cuando la superficie continúe húmeda, pero ya no caiga líquido de forma continua.

Sécala suavemente por fuera con papel de cocina, sin presionarla, y córtala en rodajas de aproximadamente 5-6 mm.

Si después de cortarla todavía libera bastante suero, coloca las rodajas durante 1-2 minutos sobre papel limpio antes de montar la ensalada.

3. Montar la fuente

Vitro: no se utiliza
Fuente: completamente destapada
Tiempo: 3-4 min

Coloca las rodajas de tomate y mozzarella alternadas en una fuente amplia.

Solápalas solamente lo necesario para que ambos ingredientes queden visibles y el aliño pueda repartirse correctamente por toda la superficie.

No las amontones excesivamente, ya que el líquido quedaría atrapado entre las capas.

4. Aliñar

Vitro: no se utiliza
Fuente: completamente destapada
Tiempo: inmediato

Reparte primero 3 g de sal por toda la superficie.

Añade después 1,5 g de orégano seco.

Termina repartiendo 15 ml de aceite de oliva en un hilo fino para que llegue tanto al tomate como a la mozzarella.

No es necesario añadir otros ingredientes ni más líquido. Esta versión busca precisamente el sabor directo del tomate, la mozzarella, el orégano y el aceite.

5. Enfriar y servir

Vitro: no se utiliza
Fuente: completamente tapada en la nevera
Tiempo: hasta el servicio; sacar 10-15 min antes

Tapa completamente la fuente y resérvala en la nevera hasta el momento de comer.

Sácala aproximadamente 10-15 minutos antes de servir para que el tomate y la mozzarella no lleguen a la mesa excesivamente fríos.

Justo antes de servir, comprueba el fondo de la fuente.

Si se ha formado una cantidad importante de líquido, inclínala con cuidado y retira solamente el exceso con una cuchara.

No seques las rodajas. La ensalada debe seguir fresca y jugosa.

El punto importante

La mozzarella debe llegar al montaje húmeda pero sin gotear.

Si entra en la fuente con demasiado suero, el aliño se diluye y la ensalada queda aguada. Si, por el contrario, la presionamos o secamos demasiado, perderá parte de la textura tierna y jugosa que buscamos.

Cómo debe quedar

El tomate debe conservar la forma y su jugo natural, mientras que la mozzarella tiene que quedar tierna, fresca y húmeda.

El aceite, la sal y el orégano deben acompañar sin ocultar el sabor principal.

Puede quedar algo de jugo en el fondo de la fuente, pero no una cantidad abundante.

¿Es una ensalada caprese?

No la presentamos como una caprese tradicional.

Es una ensalada de tomate y mozzarella con orégano, tal como se prepara en casa, sin añadir albahaca, vinagre balsámico, pesto ni pimienta.

Conservación y comportamiento al día siguiente

Esta ensalada está mejor el mismo día.

Si sobra, guárdala completamente tapada en la nevera y consúmela preferiblemente al día siguiente.

Con el paso de las horas, el tomate seguirá soltando agua y la mozzarella perderá parte de su textura original.

Antes de volver a servirla, retira el exceso de líquido acumulado en el fondo.

No vuelvas a salar ni añadas más aceite automáticamente: pruébala primero.

Una propuesta para completar el menú

En casa esta ensalada se sirvió como acompañamiento fresco del lomo de cerdo en salsa cremosa de champiñones, una combinación que funcionó especialmente bien.

Lista de la compra

  • Tomate para ensalada: 750 g
  • Mozzarella: 385 g
  • Aceite de oliva: 15 ml
  • Orégano seco: 1,5 g
  • Sal: 3 g